Si existe, por qué no se usa

Si existe, por qué no se usa

Las ventas de coches en Europa han crecido un 7,1% en lo que va de año lo que es bastante notorio teniendo en cuenta que estamos a mediados de febrero. Según los expertos, este crecimiento se debe al “efecto calendario”, lo que viene a significar que no es un dato significativo y que la media anual estará más en consonancia con la de estos años pasados, sin un incremento tan marcado. Ahora bien, de ese millón doscientos cincuenta mil vehículos nuevos que hoy circulan por Europa, sólo trece mil son eléctricos o híbridos ¿por qué?

Si se supone que la industria está cambiado y cada vez se apuesta más por este tipo de energía para poder paliar la contaminación medioambiental a la que nos enfrentamos diariamente ¿por qué nuestra sociedad no se vuelca de inmediato en la compra de vehículos de este tipo? La clave está en la falta de autonomía.

La capacidad de las baterías de estos vehículos es muy limitada por lo que la posibilidad de hacer grandes viajes con ellos queda totalmente descartada al comprobar que su autonomía es baja y su capacidad de carga es lenta y muy pesada. Mientras que llenar el depósito de un vehículo a gasolina para recorrer 600 kilómetros te lleva cinco minutos y puedes repostar en prácticamente cualquier rincón de mundo, recargar un vehículo eléctrico para circular unos 200 kilómetros puede llevarte varias horas y, además, encontrar un punto de recarga es arduamente complicado. Caso aparte son los Tesla, que tienen una autonomía muy similar a la de los coches de gasolina, aunque con el mismo problema de carga.

Taller Autobabel, un taller muy conocido en la costa levantina debido a sus amplias prestaciones, servicios e instalaciones, nos ha asegurado que el número de vehículos eléctricos que ven en su taller al año no supera el 2% del total de vehículos tratados. Sin embargo, descartan totalmente que sea por la novedad (los vehículos nuevos suelen tener menos averías), sino más bien porque la compra de los mismos no termina de despegar.

Skoda, una firma de automóviles que no comercializa aún ningún modelo totalmente eléctrico, ha publicado recientemente que sacará al mercado en 2020 el Skoda Vision E, el primer coche eléctrico de la marca con conducción autónoma, un vehículo con el que pretenden desbancar a otras marcas como Renault o Peugeot. Ahora bien, en el Concesionario de esta firma Pardo Automoción no creen que esto vaya a ocurrir tal y como vaticinan los expertos. Según su experiencia es posible que el Skoda Vision E tenga buena aceptación, sobre todo si mejoran el tema de la autonomía, pero un vehículo eléctrico jamás será el más vendido hasta dentro de muchísimos años porque ni su precio ni sus prestaciones consiguen calar en la población media.

Tal vez, con el paso de los años y las mejoras que con total seguridad se sigan haciendo a estos vehículos, la visión de la población empiece a cambiar y pueda ser más viable contar con un volumen de vehículos eléctricos notable, pero actualmente y en los próximos años eso no será posible.

Otras energías

Pero la electricidad no es la única energía que podría desbancar a la gasolina, aunque sí es la energía por la que han apostado las marcas fabricantes de vehículos en la actualidad. Los coches con motores de hidrógeno, combustible flexible, agua, aire y gas natural también son una realidad.

Vehículo con motor de hidrógeno: Estos coches utilizan el hidrógeno diatómico como su fuente primaria de energía para propulsarse. Actualmente existen coches, autobuses, trenes, bicicletas, motocicletas, carros de golf, barcos, aviones, submarinos e incluso cohetes que utilizan el hidrógeno como combustible. Hándicap: son demasiado caros.

Vehículo con motor de combustible flexible: Los vehículos que disponen de este tipo de motor pueden utilizar dos combustibles mezclados en un solo tanque de almacenamiento. El problema es que estos combustibles siguen siendo gasolina y etanol o metanol, con lo que no mejoramos demasiado en cuanto a emisión de CO2  se refiere.

Vehículo con motor de gas natural: El Honda Civic GX es un vehículo que opera exclusivamente con gas natural lo que es un gran avance pues hasta ahora casi todos los vehículos con este tipo de motor eran autobuses del servicio público. Sin embargo el gas natural, aunque en menor cuantía, sigue emitiendo demasiados gases considerados de invernadero.

Vehículo con motor de agua: Hay quien dice que no es posible, y otros aseguran que ese motor ya existe y son las petroleras las que frenan su fabricación. Según los expertos el agua no puede funcionar como combustible porque no contiene energía química, sin embargo y con un prototipo muy rudimentario, ya se han realizado pruebas de pequeños coches que funcionan con motores de agua.

Y, por supuesto, el Vehículo con motor de aire: Citroën presentó un prototipo de coche con motor de aire comprimido en 2013, todo parecía indicar que sería el nuevo modelo de combustible, pero las firmas desecharon esta posibilidad por la baja velocidad que alcanzaba y su poca autonomía.

Ahora la pregunta del millón es ¿de verdad es la electricidad la única fuente de energía viable que puede sustituir el gasoil? Sea como sea la respuesta sigue en manos de las grandes multinacionales.

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