En septiembre hay que ponerse a dieta: lo dice el calendario

Ya está, ya hemos llegado al mes de septiembre y el 90% de la población pone en marcha un plan de dieta y ejercicio para bajar de peso. Es como el propósito de año nuevo pero tras las vacaciones de verano, el propósito post-verano, y cómo tal, funciona igual que el de después de Navidad, fatal. Muy pocos son los que empiezan el gimnasio y la dieta con ánimo y consiguen mantener una rutina que realmente les traiga beneficios, pero los gimnasios se ponen las botas, eso sí, hacen su Agosto en Septiembre.

Siempre hay un pequeño porcentaje de personas concienzudas que sí consiguen sus objetivos marcados, pero hay que ser realistas y todos sabemos que un gran número de ellas fracasa.

Visto lo visto, he llegado a la conclusión de que no aprendemos. Tropezamos una y otra vez con la misma piedra. No sólo en este sentido, sino en muchos, pero en este sobre todo. ¿Qué hace de septiembre, o enero, el mes idóneo para iniciar un cambio en tu vida? Esos meses son tan buenos como los otros 10 restantes y, sin embargo, nos empeñamos en marcar objetivos de propósitos tras las navidades o tras el verano. ¡Año nuevo vida nueva!… los cojones.

En mi opinión, lo mejor es marcarnos objetivos realizables a corto plazo para ir cogiéndole el gusto a eso de ir cumpliendo metas y ganar confianza en nosotros mismos. Eso sí, no esperes a año nuevo para empezar, hazlo ya, o el mes que viene o cuando quieras, pero no porque lo marce el calendario, sino porque tú te sientas verdaderamente preparada/o.

Ahora bien, si aun así eres de esos cabezotas que se empeñan en que “ahora sí que sí” y se pone a hacer dieta y ejercicio como un loco, sin medir un poco las consecuencias, no te aconsejo el gimnasio. Al fin y al cabo, por muchos buenos profesionales que haya en un gimnasio, ya sea franquicia o no, jamás conseguiréis un asesoramiento personalizado ni un apoyo que pueda marcar la diferencia y, por tanto, es más probable que fracaséis que en el caso de optar por un entrenador personal. Ante la mirada de un entrenador que está ahí sólo para ti, te ves en la obligación, de alguna manera, de satisfacer sus exigencias y, además, es quien más y mejor puede animarte a continuar el entrenamiento.

Profesionales experimentados

No os recomiendo buscar por Internet a un licenciado en INEF que ahora se haya metido a entrenador personal. Puede que tenga conocimientos, no lo dudo, y puede que incluso sea un buen profesional, pero eso no lo sabes, lo mejor es buscar a un experto formado que se haya especializado en este tipo de entrenamiento, y mejor aún si tiene cierta experiencia.

Pau Sala, de entrenadorpersonalalicante.es, asegura que la cercanía y la profesionalidad que ofrece un entrenador personal es mucho mayor que la que puedas encontrar en un gimnasio, por lo que los beneficios son también mayores. Además, al realizar un entrenamiento a medida se aseguran de que se trabaja específicamente aquello que el usuario necesita.

Otro centro deportivo que cuenta con entrenadores personales es Efit-Majadahonda, conocidos en el mundo del fitnes por su ”Desafío 6 Semanas”, un entrenamiento personalizado de actividad física y nutrición que, tras 6 semanas, promete y consigue unos resultados increíbles (siempre y cuando se sigan las recomendaciones, por supuesto).

Sea como sea, a pesar de que todo este rollo del propósito de septiembre me parece una tontería más, inventada por nuestra sociedad para justificar nuestros fracasos, he de reconocer que todo depende del planteamiento que queramos darle a las cosas en base al tipo de entrenamiento que vayamos a seguir y, por lo tanto, a veces funciona.

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