Apostamos por el cambio tecnológico y digital que cuesta inculcar en España

Apostamos por el cambio tecnológico y digital que cuesta inculcar en España

Como todo en la vida, hay muchas maneras de dirigir un negocio. Todo depende del planteamiento y los valores de la persona o grupo de personas que se encuentran al mando de él. Se puede orientar esa dirección hacia valores más tradicionales o hacerlo hacia valores que estén más acordes a la sociedad en la que nos movemos ahora. De una decisión u otra dependerá el éxito o el fracaso de la empresa y sus posibilidades para ir obteniendo beneficios o registrando pérdidas. Por tanto, es evidente que la decisión que tomemos es realmente imprescindible.

Desde hace bastante tiempo, en España ha primado el conservadurismo en muchos sectores. Es una opción que han tomado libremente las empresas, sin contravenir ningún tipo de legislación, lógicamente, pero es una decisión que, teniendo en cuenta el punto histórico en el que nos encontramos, es errónea. La mayoría de las entidades han decidido paralizar sus inversiones sobre todo a raíz de la crisis económica que comenzó en el año 2008 y eso ha provocado la paralización de su crecimiento. No siempre funciona aquello de «cuanto menos gaste, más dinero tendré para mí». A veces, sobre todo en la actualidad, la situación es «cuanto menos gaste, menos ganaré a corto, medio y largo plazo».

La inversión en un aspecto como las nuevas tecnologías se ha convertido en necesario para el crecimiento de las empresas. Un artículo publicado en la página web Estar donde estés se preguntaba, en septiembre del año pasado, si era un buen momento para invertir en nuevas tecnologías, de lo que se derivó una respuesta 100% afirmativa. Se trata de inversiones estructurales en el seno de nuestra empresa puesto que han de hacerse pensando en el largo plazo. Por ende, son ineludibles si lo que queremos es afianzar y mejorar nuestra posición en el mercado.

Hay un aspecto de las empresas que mejora de lo lindo a medida que vamos incorporando inversión en nuevas tecnologías. Hablamos de la gestión. Y es que, según indica el portal web Atlántico en la noticia que os enlazamos a continuación, la inversión digital mejora la gestión de las empresas. Esto es realmente importante y algo que no terminan de comprender muchas empresas españolas que, por no dedicar una inversión a la materia, pierden grandes dosis de competitividad en favor de empresas europeas que sí han hecho los deberes en este campo y que son más productivas y que pueden, por tanto, ofrecer mejores servicios por menos dinero al cliente final.

Tenemos que darle la vuelta a muchos de los arcaicos pensamientos que se producen entre los dirigentes de las empresas españolas. No estamos precisamente a la cabeza en lo que tiene que ver con el uso de nuevas tecnologías para gestionar procesos y obtener una mayor calidad de nuestros productos y servicios, y ese es uno de los problemas más graves a la hora de dotar de competitividad a nuestras empresas e instituciones. Los profesionales de Q-Bo nos han asegurado que es cierto que se han producido avances en decenas de empresas en todo el país en este sentido (sobre todo en lo que respecta a la apuesta por la calidad), pero que queda todavía un amplio margen de mejora por recorrer.

La inversión más rentable a la que podemos aspirar

Hay muchos modelos de inversión en el seno de una empresa. Se pueden realizar desembolsos en instalaciones, en personal, en maquinaria… Todos los desembolsos en innovación son muy positivos, pero hacerlos en el campo de las nuevas tecnologías es una apuesta segura y que nos permite rentabilizar esa inversión en un tiempo récord, en un periodo mucho más reducido que cualquier otro tipo de inversión que se haya hecho en el seno de la entidad en cualquier otro momento.

Hay una cosa que debemos tener clara: y es que la sociedad nos obliga, poco a poco, a modernizarnos en materia tecnológica si lo que queremos es seguir aspirando a ser competitivos en un mercado que cada día es un poco más complicado. Y es que cada vez hay más leyes y legislación existente que obliga a las empresas a hacer trámites online, a llevar controles de manera telemática y demás aspectos. Es más ágil y, en defitiva, mejor para todos y todas.

A nadie le cabe la menor duda de que la tecnologización y la digitalización se va a seguir expandiendo por todo el mundo de cara a los próximos años. Es algo que es inevitable y a lo que nos tenemos que acostumbrar. Y cuanto antes lo hagamos, antes estaremos preparados para cumplir con todos esos requerimientos de la sociedad. No hacerlo tiene unas consecuencias que podrían llevar al traste a nuestra empresa, por muchos años de experiencia que acumule o por muchos clientes que haya tenido hasta ahora.

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