Los seguros médicos privados como complemento a la Sanidad Pública

Los seguros médicos privados como complemento a la Sanidad Pública

Plantearse la contratación de un seguro médico requiere de mucha meditación sobre los pros y los contras que supone contar con un seguro privado de salud puesto que hay que plantearse si merece la pena el desembolso de dinero que supone frente a los servicios que nos ofrece la Seguridad Social.

El problema de depender de la Seguridad Social para el cuidado de nuestra salud significa depender de los horarios que ésta tiene, los cuales no se pueden elegir y difícilmente se pueden compaginar con el horario laboral. Al tener un seguro privado se tiene más facilidad para elegir horario así como para elegir médico especialista y centro médico, cosa que no se puede elegir en la Seguridad Social. Otra ventaja que obtenemos a la hora de disfrutar de un seguro médico privado es que no tenemos que aguantar las largas listas de espera que hay en la Seguridad Social, ya sea para que te vea un especialista o para someterte a una cirugía. Por el contrario en la Sanidad Pública sabemos que nos tenemos que armar de paciencia para recibir asistencia especializada y mucho más cuando hablamos de someternos a alguna operación, se forman lo que conocemos como las temidas y largas listas de espera. Precisamente si hablamos de listas de espera bien saben lo que son los ciudadanos de la Comunidad de Madrid, es por ello que muchos vecinos de Rivas Vaciamadrid y Arganda del Rey deciden hacerse un seguro en Adeslas.

Son muchas empresas públicas y privadas conocedoras de todos los handicaps que encuentran sus empleados para recibir asistencia médica sin perjudicar el horario laboral, deciden contratar para sus trabajadores seguros médicos privados, una ventaja que no todas las empresas ofrecen a sus empleados pero que sin duda es algo muy positivo para ellos al poder disfrutar y elegir entre el seguro privado y la Seguridad Social según su conveniencia.

Tanto es así, que muchas personas se plantean invertir anualmente parte de sus ingresos en un seguro médico. No podemos olvidar que la Seguridad Social cuenta con los mejores profesionales, los últimos avances en tratamientos, técnicas, terapias, así como la última tecnología, aunque si bien es cierto que no en todos los centros médicos ni Hospitales. Uno puede plantearse, cuando tiene unas necesidades médicas y no desea depender de esas largas listas de espera para cada especialista, el hacerse un seguro privado que le permita realizarse con mayor rapidez las pruebas necesarias que le ayuden a obtener el diagnóstico y tratamiento adecuado sin tanta demora. También son muchos los que con dichas pruebas realizadas entonces acuden a la Seguridad Social. Otro hecho que no hay que olvidar es que muchos de los profesionales que trabajan en la Sanidad Pública, también lo hacen en la privada, y viceversa.

Un embarazo por la seguridad social tiene poco seguimiento

Algo que resulta muy llamativo en la Seguridad Social es el seguimiento que se realizan a los embarazos. Al ser una Sanidad gratuita hay muchas pruebas que no se realizan para el examen del feto que pueden llegar a detectar y descartar muchas enfermedades. Es lamentable comprobar que por la falta de recursos que existen en la Sanidad Pública, se tenga que echar mano de clínicas privadas con dicho fin. Otra cuestión es el seguimiento obstetra y ginecológico que existe en la pública donde según para el parecer de algunas personas la organización deja bastante que desear. Debido a la cantidad de pacientes por cada ginecólogo, por regla general si se trata de un embarazo de bajo riesgo, apenas te chequea un ginecólogo 3 o 4 veces en 9 meses, el resto del tiempo se trata de una matrona la que lo hace, que no por ello quiere decir que sea algo negativo, sino que no cuenta con los medios adecuados en la consulta del centro médico habitual, el examen no es para nada exhaustivo, más bien superficial y además te ven cada dos meses aproximadamente, cosa que se aleja a lo deseable. Con todo lo comentado es fácil adivinar que el control ecográfico que se realiza a las embarazadas es el mínimo, de apenas 3 ecografías a lo largo de 9 meses, lo que resulta ridículo y con lo que es difícil detectar muchos problemas que se pueden desarrollar en cualquier momento.

Por todas estas cuestiones son muchas las mujeres que deciden hacerse un seguro médico privado en el que le cubran el seguimiento del embarazo desde el inicio, en el que poder hacerse las ecografías deseadas y gracias al cual poder realizarse los test de cribado de enfermedades del feto.

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