Los buenos dentistas saben cómo tratarnos para perderles el miedo

Los buenos dentistas saben cómo tratarnos para perderles el miedo

Hay un dolor que va más allá de lo físico, y es el dolor que provoca saber que no tienes otra opción que ir al dentista. Esto es una exageración tan grande como las que mucha gente pone para posponer las visitas al dentista. Al final lo que ocurre es que lo que antes era un pequeño dolor que podía curarse con relativa facilidad, se agrava hasta el punto de tener que realizar tratamientos más invasivos.

El miedo al dentista es algo clásico en el ser humano, de hecho mi abuelo siempre comenta como en el pueblo el barbero hacía de dentista muchos casos, y se hacían verdaderas masacres. Quizá sea por este motivo por el que la mayoría de la familia siempre tiene un poco de fobia a tener que ir al dentista.

Eso sí, lo que no hay que olvidar es que una o dos veces al año hay que hacer una visita al dentista, no solo para hacernos una limpieza dental, sino para comprobar que todo está en orden. De lo contrario nos podemos encontrar con los dolores arriba descritos, algo que no es para nada recomendable.

Lo que es cierto es que este miedo al dentista es una limitación enorme, pues la mayoría de visitas al dentista no generan ningún dolor (y la cartera no sufre porque existe la financiación), y los posibles dolores que se pueden sentir son tras las intervenciones, y en muy pocas ocasiones son graves.

Por tanto debemos mentalizarnos de que el dentista no es el barbero del pueblo, la mayoría de dentistas tienen mucha experiencia en su trabajo y son capaces de realizar intervenciones sin ningún dolor. En nuestraexperiencia siempre hemos confiado en el equipo de la Clínica Dental Plaza Prosperidad de Madrid.

Y más allá de que nosotros nos mentalizamos los dentistas son conscientes de este miedo, y por ello utilizan algunos trucos para que nos sintamos mejor a la hora de entrar en la consulta. En el artículo vamos a ver cuáles son las técnicas que utilizan los dentistas para que no generen una imagen equivocada de lo que es el dentista.

Los trucos que utilizan para que nos sintamos cómodos

Si al entrar en una clínica dental escuchas música, es porque tiene un propósito específico, distraer tu atención. En la clínica dental podemos escuchar los ruidos que producen las máquinas, y esto nos puede asustar, y de esta manera la música nos distrae de este tipo de ruidos y nos hace sentirnos más cómodos.

Otro de los sentidos con el que juegan los dentistas es el olfato, pues a la hora de limpiar la clínica se utilizan productos de limpieza que denotan un cierto olor a consulta médica. Si al entrar en la consulta huele a flores, cítricos o a un olor que te relaja, es precisamente para eliminar este tipo de olores a productos desinfectantes.

Si hemos superado nuestros miedos y nos decidimos a entrar en la consulta y a realizar un tratamiento, tenemos que saber que en muchos casos la anestesia es necesaria. Esta tarda un poco de tiempo, y los dentistas son conscientes de ellos y muchos de ellos se quedan contigo hablando hasta que esta hace su efecto.

Relacionado con el punto anterior está el tema de las agujas, un aspecto bastante importante para muchas personas a las que les tiene fobia. Para evitar problemas con algunos pacientes existen técnicas para evitar ver la aguja, lo que en cualquier caso es bastante agradable, ya que solo se nota un pinchazo, y de otra manera estás esperando el pinchazo y es más tedioso.

Y en este sentido, si el dentista no deja pasar a un familiar o acompañante a la consulta, no es porque no quiera ser visto, sino porque es mejor no ver los tratamientos ya que duelen más desde fuera que desde dentro. Esto ahorra comentarios al paciente que pueden hacer que se preocupe.

Y por último, pero no por ello menos importante, los dentistas mantienen una comunicación clara, concisa y respetuosa con el paciente, ya que de esta manera se crea un vínculo muy importante, la confianza. Es esta confianza la que consigue que se hable de el y que se recomiende sus servicios.

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